Admirables mujeres rurales

Foto archivo LC Mujeres rurales C Casares

No son grandes empresarias, ellas la pelean todos los días sin feriados

Las mujeres rurales dependen en su mayoría de los recursos naturales y la agricultura para subsistir, y representan una cuarta parte del conjunto de la población mundial. En los países en desarrollo, las mujeres rurales suponen aproximadamente el 43 por ciento de la mano de obra agrícola y producen, procesan y preparan gran parte de los alimentos disponibles, por lo que sobre ellas recae la gran responsabilidad de la seguridad alimentaria. Teniendo en cuenta que el 76 por ciento de la población que vive en la extrema pobreza se encuentra en zonas rurales, garantizar el acceso de las mujeres rurales a recursos agrícolas productivos empodera a las mujeres y contribuye a reducir el hambre y la pobreza en el mundo.

Las Naciones Unidas observa días, semanas, años y décadas señaladas, cada una con un tema. Mediante estas celebraciones especiales, se muestra el interés por las actividades y los programas de las Naciones Unidas en estas áreas y promueve la conciencia y la acción internacional. La mayoría de las celebraciones se han establecido por resoluciones de la Asamblea General, aunque algunas han sido designadas por las agencias especializadas. También observa aniversarios de eventos importantes en su historia.

El 18 de diciembre de 2007 la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la Resolución 62/136,2 decide declarar que el 15 de octubre de cada año se proclamará y se celebrará oficialmente el Día Internacional de las Mujeres Rurales.

Mensaje del Secretario General para 2016…Y CASI NADA CAMBIO

Las mujeres rurales representan casi la mitad de la fuerza de trabajo agrícola en todo el mundo. Ellas cultivan, procesan y preparan gran parte de nuestros alimentos. Son el pilar de las comunidades rurales, y en muchos hogares son las principales encargadas de la seguridad alimentaria, las oportunidades de educación y la atención de la salud.

Sin embargo, los efectos del cambio climático y la degradación ambiental están obligando a muchas mujeres rurales a migrar, lo que hace que aumente la inestabilidad de sus familias y comunidades y supone un obstáculo para el desarrollo y el crecimiento.

Los desastres naturales, junto con las crisis recurrentes de evolución lenta, como las sequías, afectan a las mujeres rurales de forma desproporcionada, lo que se suma a las dificultades que ya tienen para acceder a los alimentos, la atención de la salud, la educación y la información.

Muchas mujeres rurales se trasladan en busca de tierras más productivas y en un intento por mejorar sus vidas y las de sus familias. Sin embargo, la migración puede aumentar su aislamiento y marginación. Otras mujeres quedan atrás cuando los varones de la familia se van a buscar oportunidades en otros lugares. Ambos grupos necesitan el apoyo de la comunidad internacional, como parte integrante de los debates sobre la migración y el desarrollo.

La introducción de simples cambios de política puede beneficiar a las mujeres rurales y ayudarlas a hacer frente a los efectos del cambio climático. Por ejemplo, la regulación de las remesas y la reducción de los costos de transacción pueden empoderar económicamente a las mujeres rurales para que puedan aumentar la resiliencia de sus familias y comunidades. La capacitación y el acceso a información sobre la tecnología y la agricultura resilientes al clima pueden cambiar esta situación en forma radical. No obstante, con demasiada frecuencia se considera que estas cuestiones corresponden solo a los hombres, y las mujeres quedan excluidas y no pueden sacar provecho de esos conocimientos.

En este momento en que estamos buscando las mejores maneras de responder a los movimientos de refugiados y migrantes, quisiera exhortar a todos a tomar en cuenta las necesidades y preocupaciones especiales de las mujeres rurales.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible promete no dejar a nadie atrás. Para cumplir esa promesa, debemos ayudar a las mujeres rurales a prosperar y acceder al apoyo y la información que necesitan, de manera que puedan desarrollar su potencial sin tener que abandonar sus comunidades.

Será así o seguirán vendiendo humo. La diferencia está en el empoderamiento femenino de los últimos años, solo hay que tratar de que llegue a todos los rincones del mundo para que las mujeres sean reconocidas en sus labores rurales.

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